Con cual me caso

Un costeño confía a otro.
No sé si casarme con una viuda rica a la que no amo
o bien con una joven humilde de la que estoy perdidamente enamorado.
Lo que manda es el corazón -responde el amigo -.
Cásate con la joven humilde.
Es verdad, debo escuchar la llamada del corazón.
Seguiré tu consejo.
Así proceden los hombres que razonan.
Y a propósito, ¡dáme la dirección de la viuda!.