Investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, han conseguido crear células solares flexibles que se pueden pegar a cualquier tipo de sustrato, como tarjetas de crédito o teléfonos móviles. El avance podría ampliar enormemente las aplicaciones de la tecnología solar, afirman los científicos. Esta misma técnica podría usarse además en electrónica (circuitos impresos, transistores de lámina delgada o pantallas de cristal líquido); así como para desarrollar ropa inteligente.

Fuente: .::: Saeculum - Una puerta abierta a lo desconocido :::.