El ciego y el perro

Un ciego está sentado en un anden cuando de pronto
se le acerca un perro y se le mea encima.
El ciego empieza a pasarle la mano sobre el lomo al animal
y un hombre que está observando todo lo que ocurre le dice:
¡Amigo! ¿como puede acariciar ese perro?
¿No se ha dado cuenta de lo que le ha hecho?
Sí me he dado cuenta, pero es que para darle una patada en el culo
¡primero tengo que encontrarle la cabeza.