Primero fue Rusia, luego el Reino Unido y el próximo año será Estados Unidos. La última frontera en busca de vida extrema está en el hielo de la Antártida, el continente blanco. Varias expediciones científicas buscan formas de vida extrema en los centenares de lagos subglaciales que se esconden bajo una gruesa capa de hielo. Su agua se mantiene en estado líquido gracias al calor emitido por las rocas que yacen debajo. Y, lo más importante, ese agua líquida se ha mantenido aislada durante miles de años. De ahí el interés científico por profanar esa pureza en busca de vida microbiana.

Fuente: .::: Saeculum - Una puerta abierta a lo desconocido :::.