Lo menos que podía hacer

Unos hombres se encuentran jugando a golf y, justo al lado del campo,
se encontraba un cementerio en el cual se estaba llevando a cabo un funeral.
Uno de los hombres interrumpe su juego, se acerca a ver desde lejos el
funeral, se inclina, dice una bendición y regresa a su partido de golf.
El compañero le dice:
Oye Miguel, eres la persona más noble que he conocido, sientes el dolor
de las demás personas cuando pierden un ser querido
me siento orgulloso de jugar al golf contigo.
La verdad, es lo menos que podía hacer, llevábamos 23 años casados.