En este artículo de la vanguardia explican por qué Microsoft ha comprado Minecraft

Es prácticamente imposible que Microsoft recupere en un breve período de tiempo los casi 2.000 millones de euros que le ha costado la compra de Minecraft. Sin embargo, ese no era el objetivo de la multinacional estadounidense cuando hace un par de días anunciaba la adquisición de Mojang, el estudio sueco responsable de este popular videojuego de construcciones.

En términos estrictamente económicos, cuando desde Microsoft afirman que esperan que esta operación "alcance su punto de equilibrio [lo que en inglés se conoce como break-even] durante el año fiscal 2015", no se están refiriendo tanto a recuperar el volumen total de la inversión sino a alcanzar un umbral de rentabilidad en el que ni ganen ni pierdan dinero.

La adquisición de empresas tecnológicas por parte de otras corporaciones todavía más grandes con muchos activos líquidos y la necesidad de ampliar capital es una práctica muy habitual hoy en día. Solo así puede entenderse que Microsoft haya pagado casi 2.000 millones de euros por un empresa que ingresó 250 millones de euros durante 2013.

Tal como apunta el analista de mercado Michael Pachter, Microsoft "va a hacer más dinero con Minecraft que el que podrían perder por tener el dinero en el banco generando intereses, que no es mucho". Así, en lugar de dejar que el dinero se quede generando intereses en las cuentas de la compañía se invierte en una empresa que se espera que pueda dar beneficios por encima de éstos; o lo que es lo mismo, "hacer que el dinero trabaje para ti".

A todo esto, a pesar de que el fenómeno Minecraft está lejos de acabar, quizá pudiera parecer que la compra de Mojang por parte de Microsoft en un momento en el que el juego ya ha vendido más de 50 millones de unidades llega un poco tarde. No obstante, el juego creado por el sueco Markus Persson, conocido por sus seguidores como "Notch", es mucho más que eso.

Minecraft es la franquicia independiente mejor valorada y un juego que antes de salir a la venta en 2009 ya había vendido más de un millón de unidades en su versión beta, pero también es muchas más cosas. Este mundo de cubos de colores es también una gigantesca comunidad de jugadores dedicados casi en exclusiva a este juego, es uno de los videojuegos más utilizados por los docentes en las escuelas, es el más popular en Youtube, es un género en sí mismo que no para de crecer gracias a las modificaciones introducidas por los propios usuarios. Y, por descontado, también es una máquina de merchandising que incluso cuenta con sus propias convenciones de fans, como la Minecon.

Microsoft no ha comprado simplemente un juego, sino algo mucho más grande. Con la adquisición de Mojang pasa a controlar un estudio sorprendentemente pequeño para los ingresos que genera —trabajan unas cuarenta personas— y tiene en sus manos el futuro de la que probablemente sea la franquicia con mayor proyección en la actual industria del videojuego. Ahora bien, lo que el dinero de la empresa dirigida por Satya Nadella no ha podido comprar es al carismático Notch, quien coincidiendo con el anuncio de la compra desveló que dejaría la compañía que él mimo había fundado para volver a dedicarse a su verdadera vocación, que es la de crear juegos.