Policía o bombero

Un policía llega tarde de la noche a su casa después de haber cumplido un
extenuante turno de vigilancia por más de 18 horas.
Para no despertar a su mujer, se desviste, trata de acostarse
pero la esposa que está despierta le dice con voz apagada:
Mi amor, ¿podrías ir a la farmacia a traerme unas aspirinas?
tengo un dolor de cabeza insoportable...
El policía busca a tientas su ropa, se viste en la oscuridad
y sale a cumplir con el pedido de su mujer.
Cuando llega a la farmacia el dependiente le pregunta:
¿No es usted el policía que vive al frente?
Si, así es, soy yo; su vecino el policía.
Entonces, ¡que carajos hace vestido de Bombero!